El orgasmo (científicamente también: clímax, escalera, subida) es el climax del placer sexual. Antes del orgasmo, sube la concentración de la sangre en los genitales hasta un máximo, y durante el clímax se dan contracciones de los músculos de esta zona del cuerpo, en la cual se descarga la tensión sexual. Después tiene lugar una relajación de la región genital y en muchos casos, de todo el cuerpo. En el caso del hombre, en general se da la eyaculación durante el orgasmo. Aparte de las reacciones corporales, el orgasmo se hace notar por una sensación de delirio que casi siempre es sentida como placentera. Algunas culturas dividen los orgasmos en niveles que llegan hasta un estado de éxtasis que perdura por un largo lapso de tiempo y puede ser alcanzado por ciertas prácticas sexuales y prácticas de meditación.
Aspectos fisiológicos y teorías antropológicas
Muchas veces el orgasmo es descrito con metáforasEn el sentido fisiológico, el orgasmo es un proceso que tiene lugar en el sistema nervioso central y por lo tanto es algo simple separarlo de las otras funciones sexuales, como la eyaculación, la concepción o el salto ovario. Las actividades en el cerebro durante el orgasmo pueden ser descritas como fuegos artificiales neuronales; éstas tienen su origen en el sistema limbico con participación del hipotálamo y la amidgala. El sistema límbico, que maneja al orgasmoParticipan de la preparación del orgasmo varias sustancias neuronales, como los neurotransmisores, dopamina, noradrenalina y serotonina y distintas hormonas, sobre todo andrógenos y péptidos opioides. El proceso todavía no ha sido investigado en profundidad. Durante el proceso puede darse el caso de que la actividad salte de un área del cerebro a otra. Esto puede explicar varias reacciones sexuales que a primera vista son paradójicas, como las que se dan en casos de dolor y miedo extremo, que pueden llegar a ser vividos de manera similar al orgasmo. La capacidad de detección de dolor y la actividad del telencéfalo son reducidos de manera significante durante el orgasmo y su fase preliminar. Por eso, acciones dolorosas pueden ser sentidas como placenteras y estimulantes durante este proceso, lo que es aprovechado en prácticas catalogados bajo las siglas BDSM (a veces denominadas sadomasoquismo).
El orgasmo y la relación entre parejas
Vivencias íntimas placenteras vividas conjuntamente son fructíferos para una relación de pareja, porque invitan a la repetición, además requieren empatía y confianza y la fortalecen. Para alcanzar el orgasmo en sus múltiples formas, el ser humano se vale de una de sus características más fundamentales: la creatividad, la que le permite traspasar sus límites y vivir el sexo de manera más intensa. La teoría de la evolución sostiene que el orgasmo, de esta manera, es un instrumento de selección importante, ya que por parte de este mecanismo la creatividad y la empatía fueron premiados ya en tempranas épocas con una relación de pareja. Las relaciones entre parejas, por su parte, favorecen a la reproducción humana por la posibilidad más informar de practicar el sexo de manera repetida, y son una base adecuada para la educación de los hijos. Los antropólogos también sostienen que el lapso más largo que necesita la mujer para alcanzar el orgasmo es otro instrumento de selección, ya que el hombre debe demostrar así características útiles para la relación y la educación, como la empatía, la paciencia y la motivación para alcanzar logros. Por otra parte, la creatividad para alcanzar el orgasmo posibilita que el sexo sea no solamente sea considerado mecanismo de reproducción, lo que lleva a prácticas sexuales alternativas, como la homosexualidad y la relación abierta.
El orgasmo masculino
Durante el orgasmo del hombre, el centro sexual del hipotálamo activa contracciones rítmicos de los músculos de la región genital y de órganos como el conducto deferente, la vesícula seminal, la próstata, la uretra y el mismo pene. En la mayoría de los casos directamente después es activada la eyaculación. El líquido eyaculatorio, que se compone de varios secetos (plasma seminal) y solo entre el 3 y 5 por ciento de semen, llega a la uretra y es expulsado hacia afuera a través del glande. Algunos hombres pueden alcanzar un orgasmo sin eyaculación, la llamada eyaculación retrógrada, que es propagada en el taoismo como posibildad para el hombre de alcanzar orgasmos múltiples y se produce cuando poco tiempo antes del orgasmo se ejerce presión sobre un punto entre pene y ano, lo que bloquea la uretra e impide la expulsión del líquido eyaculatorio a través de esta. Además, antes de la pubertad el niño masculino puede llegar a tener "orgasmos secos" con contracciones musculares similares al orgasmo real, pero sin eyaculación. En tiempos anteriores (por ejemplo según Masters y Johnson) se pensaba que la eyaculación jugaba un rol fundamental en la producción del orgasmo, y que la cantidad de semen expulsada era indicio sobre la intensidad de éste. Hoy se pudo comprobar que orgasmo y eyaculación son dos procesos neurofisiológicamente diferentes que ocurren en la gran mayoría de las veces, de manera paralela. No es necesario la expulsión de semen para alcanzar el orgasmo, esto es aprovechado en la técnica anticonceptiva de la vasectomía. A diferencia de las mujeres, la mayoría de los hombres no necesita estimulación adicional para alcanzar el orgasmo cuando practican sexo vaginal. Muchos necesitan una pausa más larga que las mujeres entre dos orgasmos. Con un pubococígeo entrenado también los hombres pueden alcanzar orgasmos múltiples con pausas muy cortas entre uno y otro, aunque las pausas requeridas aumentan al practicar sexo u otros tipos de estimulación durante mucho tiempo, lo que no se da en el caso de las mujeres. Al producirse varios orgasmos masculinos seguidos, cada vez el líquido eyaculatorio expulsado es menor, ya que los testículos necesitan cierto tiempo para producir el semen faltante. Varios hombres son capaces de alcanzar el orgasmo a través de la estimulación anal de la próstata, el cual difiere fundamentalmente del orgasmo producido por la estimulación del pene, en la manera que es vivido. Este tipo de estimulaciones son sobre todo populares entre homosexuales. Según la medicina, este tipo de orgasmos es útil para prevenir ciertas enfermedades de la misma próstata. Según un estudio de científicos suizos y estadounidenses en el orgasmo por coito es producido cuatro veces la cantidad de hormona prolactina que en el caso del orgasmo por masturbación. La prolactina es la responsable del sentimiento de cansancio después del orgasmo. El resultado fue visto como comprobante de la tendencia subjetiva de que el orgasmo en el coito es descrito muchas veces más placentero que el que se produce por masturbación.
El orgasmo femenino
El orgasmo de la mujer es acompañado por contracciones musculares que pueden favorecer la concepción, ya que éstas mueven el cuello uterino de tal manera que éste toma contacto con el semen. Como la pared vaginal solo cuenta con pocos nervios, muchas mujeres solamente alcanzan el orgasmo, cuando son estimuladas otras zonas erógenas como el clítoris o algunas zonas en el interior de la vagina, como el punto G o el punto A. No hay consenso entre los científicos si estos puntos constituyen zonas bien definidas o no. En muchas publicaciones desactualizadas son diferenciados los "orgasmos clitorales" y los "orgasmos vaginales", y en algunas de ellas el segundo tipo es descrito como más placentero. Varios científicos, en cambio, sostienen que todo orgasmo femenino es producido por el clítoris, que es la región genital con la mayor cantidad de nervios. Esta tesis se basa en estudios recientes que tuvieron como resultado que el clítoris es un órgano mucho más grande de lo que se pensaba anteriormente y mide aproximadamente 11 centímetros, sus nervios son conectados al interior vaginal y llegan hasta los muslos. La característica visible, la llamada punta de clítoris, solamente es una parte del órgano, y por lo tanto también los "orgasmos vaginales" en realidad son clitorales ya que son estimuladas los nervios de este organo a través del interior de la vagina. Tendencialmente la capacidad de la mujer de alcanzar orgasmos aumenta con la edad y la experiencia sexual, ya que las mujeres necesitan un proceso de aprendizaje para conocer las estimulaciones por las cuales llegan mejor al clímax, además juega un rol importante la autoestima de la mujer para sostener deseos en las prácticas sexuales ante la pareja. El placer puede ser aumentado por la experimentación con varios niveles de estimulación. Influye también la capacidad de localización de sentimientos físicos por ciclos hormonales y anatómicos. Por ejemplo, muchas mujeres han constatado un aumento del placer sexual en la parte superior de la pared vaginal (en la que se encuentra el punto G) después del primer parto (vaginal). Además, con contínua estimulación puntual de la zona del punto G (la prostata femenina) es posible que esta se eleve sobre el resto del tejido vaginal, lo que resulta en un aumento del placer sexual y de la capacidad de alcanzar orgasmos. Antes del orgasmo y sobre todo cuando éste ocurre, la vagina produce líquidos que aumentan la lubricación de la zona vaginal al producirse el coito y favorecen la concepción aumentando la movilidad de los espermatozoides. Otro efecto es que aumentan el pH de la flora vaginal, que en estado normal es ligeramente ácida, mientras que los espermatozoides tienen más posibilidades de sobrevivir en un ambiente básico. Según crónicas de algunas mujeres durante el orgasmo se puede producir una expulsión rápida de secretos que es conocida como eyaculación femenina. El líquido es producido en glándulas de la zona conocida comúnmente como "punto G".
Curiosidades
El diario sensacionalista británico News of the World,hau una nota de una mujer que sufre de una extravagante condición clínica llamada Sindrome de excitacion permanente (PSAS, Permanent Sexual Arousal Syndrome) Información sobre el PSAS clic aquí. que le permite disfrutar de hasta 200 orgasmos al día.
El síndrome, que fue recien descrito por sexólogos ingleses, no tiene cura y tampoco no se conoce bien que es lo que lo provoca..un sindrome que a priemra vista......tods deseariamos,pero......según dice complica en la vida cotidiana.y....la vida en pareja.
Tener orgasmos múltiples quiere decir en realidad que se puede experimentar más de un orgasmo con intervalos de 30 segundos a un minuto. Pero cada uno de los orgasmos no tiene que ser tampoco siempre un estallido de gozo. Solo es una ola de placer, una liberación de la tensión. Todos experimentan los orgasmos en un grado diferente y nivel diferente, por lo que los múltiples orgasmos varían también entre las diferentes personas
El PSAS afecta solo a mujeres, y resulta en una excitación genital espontánea y persistente, con o sin orgasmo o congestión sanguínea genital, no relacionada con ningún tipo de sensación de deseo sexual. Fue documentado por primera vez por la doctora Sandra Leiblum en el año 2001, y solo recientemente caracterizado como un síndrome diferenciado en la literatura médica. En particular, no está relacionado con la hipersexualidad, algunas veces conocida también como ninfomanía o satiriasis. Además de ser un trastorno muy inusual, se sabe que aquellas mujeres que lo padecen prefieren frecuentemente no informar de ello, ya que lo consideran vergonzante o embarazoso.
La excitación física provocada por este síndrome puede ser muy intensa, y persistir durante extensos períodos de tiempo, algunas veces días o incluso semanas. En ocasiones, el orgasmo puede calmar temporalmente los síntomas, pero estos retornan en cuestión de horas. Los síntomas pueden ser: debilitamiento y dificultad de concentración en las tareas mundanas. Algunas situaciones: viajar en coche o en tren, las vibraciones de los teléfonos móviles, o incluso ir al servicio, pueden agravar el síndrome de forma insoportable
Te viene de repente, sin tener por obligación excitación sexual. Las mujeres que lo padecen lo ocultan por vergüenza y en especial a las parejas ya que ese síndrome es insaciable y crea por ello complejo en la pareja. Por mucha masturbación o relaciones sexuales, no se llega nunca a tener la sensación de calma y satisfacción. El cuerpo se contrae de nuevo en cualquier momento y se tiene de nuevo un orgasmo. Y así, durante todo el día.
Los especialistas creen que se puede curar con terapia psicológica combinada con fármacos que alivien el estado de ansiedad que provoca. Las pacientes lo califican como “olla a presión continua y de repente” en cuanlquier lugar, momento y estado mental. Y las consecuencias son: fatiga y falta de concentración en el trabajo o en cuanquier tarea.
Tipos y tecnicas de orgasmo
Orgasmo clitoridiano
Nadie discute el potencial orgásmico del clítoris, que por otra parte no tiene otra función en la vida que la de darle placer a la mujer (sola o acompañada). 400 años a.C., Hipócrates ya lo describió y apuntó su maravillosa utilidad. Pero no fue hasta finales del siglo XX cuando la prensa médica le prestó la atención que requería. A pesar de ser directo y seguro, el orgasmo clitoridiano ha tenido siempre mala fama por vincularlo con la masturbación femenina, saludable práctica que ha sido siempre ignorada y denostada.
Técnicas:
Manuales
Te proponemos una técnica para el orgasmo de clítoris en la que es necesaria la colaboración de la pareja. El introduce el dedo corazón en tu vagina mientras que con la palma de la mano presiona sobre el clítoris.
Los movimientos tienen que ser circulares, y él se puede guiar mejor si apoya la otra mano sobre tu abdomen, en la zona del vello púbico. Así podrá sentir la leve presión del dedo desde dentro y coordinar los movimientos para conseguir un orgasmo clitoridiano.
Orales
Una variante poco usada y de sorprendentes resultados es la llamada técnica Kivin. En ella, el hombre estimula con la lengua tus puntos K, situados a los lados del capuchón del clítoris.
Puede apoyar un dedo sobre tu perineo para sentir las contracciones previas al orgasmo e intensificar sus movimientos.
En el coito
Lo más conveniente es estar frente a frente, porque además del contacto, propicia los abrazos. Una sugerencia: probad sentados en una silla baja y firme. Tendrás un mayor control sobre la inclinación y el ritmo, y como tus pies se apoyan en el suelo, no perderás el equilibrio. De esta manera, alcanzarás un orgasmo muy placentero.
Orgasmo combinado
Es el clímax alcanzado a partir de la combinación de estímulos en más de una zona a la vez. Un ejemplo: mientras se busca el orgasmo a través del clítoris se estimula también el Punto G.
Puede proporcionar una mayor intensidad, a la vez que la sensación del orgasmo se extiende por todo el cuerpo, ya que en cada uno de esos orgasmos intervienen sistemas nerviosos diferenciados: el pudendo para el clítoris y el pélvico para el Punto G.
En este caso, más que ofrecerte técnicas, te proponemos buscar con tu pareja las combinaciones más placenteras, por ejemplo, dentro de las Posturas kamasutraque favorecen tu placer.
Desde los pezones:
Los investigadores no se ponen de acuerdo sobre el porcentaje de mujeres que puede experimentar un orgasmo a partir de la estimulación de los pechos y pezones. Pero todos admiten que existe.
La importancia erótica de los pechos está fuera de discusión, y lo que nadie duda es que las caricias en los pechos provocan de un modo casi directo la excitación en los genitales.
Datos clínicos indican los casos de madres que han experimentado un orgasmo amamantado, y no son pocas las que afirman sentir contracciones uterinas o vaginales.
Este orgasmo es el segundo más frecuente, y si no se tiene tan en cuenta es porque rara vez se estimulan los pechos con la misma intensidad y duración que otros puntos en los que sí buscamos provocar el orgasmo, como el clítoris o el Punto G.
Mitos sobre orgasmos
El orgasmo está caracterizado por una elevación leve de la presión arterial, aumento de la frecuencia cardíaca, respiración más profunda y rápida, congestión de los tejidos especiales con sangre (cuerpos cavernosos peneanos en el hombre, y clítoris y zona perivaginal en la mujer) y, finalmente, la liberación explosiva de tensión acumulada, lo que se denomina orgasmo.
Esta liberación va seguida de inmediato por un rápido retorno del cuerpo al estado anterior, sin estimulación. La sensación subjetiva del orgasmo está centrada, predominantemente, en la región pélvica, el pene, la próstata y las vesículas seminales en los hombres, y en el clítoris, la vagina y el útero en las mujeres.
El orgasmo es una experiencia que tiene una intensidad difícil de explicar en palabras (en castellano, existe una palabra para designar aquello que no puede expresarse: "inefable”).
Alfred Kinsey, en los ‘50, halló que sólo el 70 % de las mujeres lograban el orgasmo durante su primer año de matrimonio. Sin embargo, el 95 % de las mujeres de su investigación lo habían alcanzado posteriormente, en algún momento de su vida.
En la actualidad, más de cincuenta años después, la cifra de mujeres que tienen orgasmos ha aumentado muchísimo.
La creencia en la supuesta "madurez" del orgasmo vaginal, es un mito que predominó en los primeros cincuenta años del siglo XX. Fue sostenida por Sigmund Freud y produjo infinidad de daños psicológicos, tanto en las mujeres como en los hombres.
Que las mujeres no tengan la misma facilidad para lograr orgasmos que los hombres, no tiene nada que ver con el modo de obtenerlos. De hecho, la incapacidad de alcanzar el orgasmo durante el coito, a pesar de una respuesta plena ante otras formas de estimulación sexual, constituye la preocupación y consulta más común de las mujeres que buscan ayuda de los terapeutas sexuales.
El bloqueo psicológico, los malos entendidos o fallas educacionales, suelen ser los causantes de esa dificultad. Y por supuesto, la presencia en la mente de esas mujeres, del mito de que los orgasmos vaginales son más “adultos” que los clitorianos.
La intensidad de un orgasmo, la duración y el placer global, puede variar de una relación a otra. La originalidad, el tiempo y la frecuencia, pueden influir sobre la calidad de la experiencia sexual, como pueden influir también, factores tales como la ansiedad, la culpa, el enojo o la depresión.
Es muy importante el papel que juega la indiferencia al o del compañero y el contexto donde se realiza la relación amorosa. Los orgasmos femeninos, pueden ser obtenidos acariciando el clítoris o la zona aledaña a él. Para ello, se debe aclarar, que lo que se conoce por "clítoris", es apenas la parte visible y palpable de un órgano muy complejo y extenso, que hunde sus raíces en la entrada del conducto vaginal, por detrás de los labios mayores y menores de la vulva.
No existe el orgasmo femenino sin la intervención del clítoris. Las mujeres que dicen que sólo logran el orgasmo con la penetración, no saben que lo obtienen porque el pene roza la entrada de la vagina y toca reiteradamente con el hueso pubiano y los testículos la zona de la vulva.
Esto significa que se excita el clítoris de muchas maneras, porque se encuentran en él los cuerpos cavernosos (igual que en el pene), que se llenan de sangre con la excitación y el roce.
La pequeña región que se toca en el techo del conducto vaginal en la entrada del mismo, el famoso "punto G", no es si no, el clítoris interno, que hace relieve sobre la vagina, cuando la mujer se encuentra excitada sexualmente.
La vagina carece de terminaciones nerviosas. Todo lo que "siente", lo obtiene a través del clítoris, que rodea la entrada del conducto vaginal. Por lo tanto, no tiene sentido actualmente hablar de distintos tipos de orgasmo.
Todos los orgasmos, directa o indirectamente, tienen intervención del clítoris. Es más, la variedad de la obtención del orgasmo femenino, la experimentación, la posibilidad de gozar de diferentes maneras, proporciona una idea aproximada de la salud mental, no sólo sexual, de la mujer.
Actualmente, la salud mental de una persona es medida por la posibilidad de tener opciones, y por la libertad y responsabilidad de sus elecciones.
Disfunciones corporales
Anorgasmia
Con el término anorgasmia se denomina una disfunción que impide la experimentación del orgasmo de manera temporal o constante, con respuesta sexual normal en las fases fuera del orgasmo. Es más común en las mujeres que los hombres: solamente un tercio de las mujeres sexualmente activas reportan que llegan al orgasmo con regularidad, y entre 5 o 10 por ciento nunca lo han experimentado. En el caso de los hombres, hace falta diferenciar la anorgasmía de la disfunción erectil y de problemas de eyaculación. Una de las posibles causas es la ingestión de antidepresivos, otras problemos psicológicos, enfermedades que impiden la correcta circulación de la sangre y heridas de los nervios en las zonas erógenas, que pueden ser casuadas por operaciones llevadas a cabo de manera inadecuada. Sobre todo en el caso de la mujer juega un rol importante que la anatomía de los órganos sexuales todavía no es comprendida en su totalidad (recién en el año 1998 por ejemplo se descubrió el verdadero tamaño del clítoris). La organización International Society for the Study of Woman's Sexual Health fue fundada para combatir esta situación de desinformación, que frecuentemente impide un tratamiento adecuado de la anorgasmia femenina. Nuevos estudios han demostrado que las causas de la anorgasmia son similares en mujeres y hombres. Recientemente se han desarollado nuevos métodos y aparatos para detectar posibles obstáculos para el orgasmo, como el Genito-Sensory-Analyzer, un artefacto que es introducido a la vagina y aplica diversos estímulos como cambios de temperatura y vibraciones para detectar nervios heridos, y otros que miden la intensidad de la circulación de la sangre y la humedad en los organos sexuales. Otros estudios han descubierto que una posible causa de la anorgasmia femenina es una deficiencia en la producción de tetosterona. Para compensar esto se utlizan geles con los que es tratado el clítoris. Si la causa es, en cambio, una deficiencia en la circulación sanguínea, el ginecólogo alemán Joachim Siewers recomendó la utilización de viagra por parte de las mujeres. Otras posibilidades son bombas que producen un vacío en la vagina y entrenan a los vasos de la zona genital. Existe, además, la anorgasmia provocada intencionalmente, que es una técnica del BDSM que consiste de que un participante intencionalmente es imposibilitado de alcanzar el orgasmo, sobre todo por aparatos técnicos. La forma más extrema es el Never-Inside, una relación en la cual uno de los amantes es desprovisto de manera contínua de todas las posibilidades de alcanzar un orgasmo, por ejemplo, mediante un cinturón de castidad.
Paraplejía
El sistema nervioso internoPersonas que sufren de paraplejía no tienen sensaciones físicas a partir de la parte dañada de la médula espinal. Sin embargo, hay casos donde estas personas pueden ser capaces de alcanzar orgasmos normales. Algunos parapléjicos utilizan un aparato llamado Brindley Stimulator, que a través de contactos debajo de la piel puede hacer vibrar al abdomen. La función primaria del aparato es estimular a los intestinos y a la vesícula para causar la defecación o la micción. Sin embargo, también provoca estimulación y excitación sexual y puede llevar a estas personas a disfrutar un orgasmo que según reportes es altamente placentero. Un reciente estudio alemán del Centro de Heridos de la Médula Espinal en Halle reveló que mujeres parapléjicas pueden percibir una penetración de la vagina aún cuando éstas no tengan sensaciones físicas en esta área del cuerpo. Todavía no se pudo comprobar si esto está relacionado con una posible estimulación del útero.